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Unidos por un sueño: los fundadores de Honda triunfaron juntos y se retiraron juntos


En octubre de 1973, coincidiendo con el 25 aniversario de la creación de Honda y los buenos augurios que llegaban con el Civic, los dos socios fundadores, Soichiro Honda y Takeo Fujisawa, se retiraron conjuntamente. Asumieron su nueva posición de “Consejeros Supremos” de por vida e inauguraron una nueva era de gestión que pondría a prueba la fortaleza de la compañía.

Así fue como terminó la larga colaboración de los dos socios, cuya jubilación generó un gran impacto en la opinión pública japonesa. No sólo eran vistos como “demasiado jóvenes para retirarse”  (Honda tenía 65 años y Fujisawa 61), sino que el nuevo presidente en el que delegaron, Kiyoshi Kawashima, era “demasiado joven para el cargo” y no era familiar de ninguno de los dos fundadores. Una vez más, Honda enviaba un claro mensaje a la sociedad japonesa sobre su manera poco convencional de hacer las cosas.

Preparando el terreno

La transición fue lenta y bien planificada. El proceso, de gran importancia estratégica para el futuro de la empresa sin sus fundadores, había comenzado ya tres años antes. Cuando ambos socios se dieron cuenta de que sus habilidades comenzaban a quedar obsoletas, decidieron apoyarse en el “liderazgo colectivo”: un grupo conformado por cuatro directores sénior prepararía el terreno para la nueva etapa.

“Ya no estamos a la altura de los tiempos”, dicen que comentaban, medio en broma. Al fin y al cabo, ambos sabían que la compañía  sobreviviría más tiempo que ellos y harían falta nuevos líderes. En la junta de accionistas de abril de 1970, la compañía aprobó oficialmente el traspaso de responsabilidades de Honda y Fujisawa al grupo de los cuatro directores, de entre los cuales Kiyoshi Kawashima asumió el papel de líder.

Para Fujisawa, aquello fue casi como una jubilación anticipada: apenas se dejaba ver por la empresa. En cambio, para Honda, siempre más apasionado, la transición fue más complicada, y siguió pasando todas sus horas en el centro de I+D de la compañía.

Una retirada a tiempo

La decisión, sin embargo, no fue consensuada, un “error” que Fujisawa lamentaría más tarde. En marzo de 1973,  Fujisawa le dijo a Michihiro Nishida, uno de los cuatro directores al mando: “a finales del año fiscal dejaré  la empresa”, y le dio el encargo de comunicárselo al Presidente. Cuando Honda recibió la noticia, dijo sin titubear: “yo no puedo ser presidente sin Takeo Fujisawa. Si el vicepresidente ejecutivo se retira, yo me retiro con él”.

Gracias a la transición iniciada tres años antes, todo fue como la seda. Excepto por el impacto en la opinión pública, un factor al que los fundadores ya estaban bastante habituados por su costumbre de romper con las tradiciones corporativas niponas.

El apoyo y la formación de jóvenes sucesores, y el coraje de retirarse a tiempo se convirtieron en una parte fundamental de la filosofía de la compañía. “Cuando me convertí en presidente, lo primero que pensé es que algún día yo seguiría el ejemplo de los socios fundadores para retirarme a tiempo”, recuerda Kawashima, quien años más tarde se retiraría a la temprana edad de 55 años.

 



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