AutoSemanario


VUELVE ALPINE, AIRE FRESCO PARA LA ALTA COMPETICIÓN


Alpine ha elegido los tramos del Rallye de Montecarlo y, en concreto,  la prestigiosa ruta del “Col de Turini”, escenario de sus mayores hazañas deportivas, para iniciar su nueva andadura.

Vuelve la legendaria marca representada por el logo de la «A con flecha», dispuesta a ocupar un lugar de privilegio en el terreno de la alta competición. Y lo hace a través de una promesa: ofrecer una experiencia única tanto a los amantes de los vehículos hermosos como a los auténticos apasionados de la competición.

«He elegido Alpine como nombre para mi firma porque ese adjetivo representa para mí el placer de conducir por carreteras de montaña. Cuando más he disfrutado

ha sido recorriendo los Alpes con mi “Cuatro-Cuatro” con caja de 5 velocidades, y quise que mis clientes también se divirtieran al volante del coche que deseaba construir. Alpine es un nombre que suena bien, y es también un símbolo».

 

Jean Rédélé, fundador de Alpine

  

Para volver por todo lo alto, Alpine ha elegido las carreteras del Rallye de Montecarlo y de los Alpes. Estas montañas son las que le han dado su nombre y las que han inspirado su interpretación actual. Ambos sugieren las sensaciones al volante de un deportivo que luce el logo Alpine:

-          la sensación de euforia asociada a la emoción que proporciona pilotar un Alpine,

-          la agilidad, que genera la ligereza y elegancia de su diseño,

-          la autenticidad de un deportivo acorde con su bagaje histórico.

Alpine promete emociones fuertes, y el futuro modelo de serie va a estar a la altura de las expectativas.

 

«El show-car Alpine Vision plasma con modernidad el universo de referencia de un deportivo exclusivo con firma Alpine. El modelo aúna la deportividad nacida de la competición, el saber-hacer para enaltecer cada detalle. Alpine Vision se dirige tanto a los apasionados del automóvil como a los amantes de la belleza. El estilo de nuestro futuro coche de serie se aproxima en un 80 % al show-car».

Antony Villain – Director del Diseño de Alpine

 

Diseño sensual

Alpine Vision representa el coche deportivo potente, elegante y ligero, dedicado al más puro placer automovilístico.

Una silueta baja y estilizada, un capó abombado que aloja dos pares de faros redondos, unos flancos ahuecados y unas aletas traseras ceñidas que acompañan una popa afilada subrayada por luces horizontales: no cabe duda, es un Alpine. La «A con flecha» firma las aletas delanteras y los flancos. Además, no faltan las referencias al A110 y a otros modelos emblemáticos.

Alpine Vision evoca eficacia y fluidez. Tanto en el exterior como en el interior, las estructuras y la tecnología se enaltecen.

Las llantas diamantadas sugieren velocidad y elegancia. La popa de hombros anchos da cobijo a entradas de aire en las custodias para favorecer la refrigeración del motor, situado en posición central trasera.

Las luces traseras alargadas incorporan una firma luminosa en forma de «X». El diseño de la luneta respeta la forma emblemática que en su momento popularizó el A110.

Por su comportamiento ágil y brillante, Alpine Vision está especialmente destinado a las carreteras sinuosas y esta característica se plasma hasta en su diseño.

Prestaciones: 0 a 100 km/h en menos de 4,5 segundos

Las líneas de Alpine Vision despiertan las ganas de tener y conducir un coche con carácter. Una vez al volante, la precisión, la agilidad y el carácter juguetón del chasis componen un emocionante cóctel. El placer es intenso a todas las velocidades.

Para que las prestaciones puedan expresarse en todo su potencial hacen falta recursos y en este aspecto Alpine Vision no deja lugar a dudas. Con un 0 a 100 km/h en menos de 4,5 segundos, la capacidad de aceleración se sitúa en el nivel esperado para el futuro modelo de serie.

El motor de 4 cilindros turbo suministra su potencia con un sonido evocador. Y dado que Alpine Vision cultiva ante todo la ligereza, cada CV y cada Nm alimentan directamente las sensaciones. En cuanto a los frenos, potentes y resistentes, se sitúan al unísono con el placer y la eficacia.

En todo momento, el show-car Alpine Vision crea una relación de intimidad entre el conductor, el coche y el entorno. De la proximidad directa e intensa entre estos tres elementos nace la esencia del placer que proporciona Alpine.

 

Un auténtico cockpit

«Alpine Vision explora los registros de la deportividad, incluyendo los contadores del tablero de bordo, con un estilo deportivo "a la francesa". Es un objeto de seducción y sensaciones, un coche que proporciona un placer intenso al pilotarlo, especialmente en carreteras sinuosas. Es un bólido de líneas atemporales, con un carácter único, al que hemos querido incorporar otro ingrediente esencial: la elegancia. El estilo, los materiales, el ambiente a bordo y el mimo con el que se trata cada detalle así lo atestiguan».

Laurent Negroni – Diseñador de Interior del Show-car Alpine Vision

 

Nada más abrir la puerta aparece la personalidad Alpine: el peldaño de aluminio firmado con los nombres de los diseñadores del show-car invita a subirse a bordo de una creación única.

El contraste entre los materiales y los colores marcan el ritmo en el interior. Los detalles, muy trabajados, se unen a las piezas con tratamiento en bruto. A la emoción visual se une así la emoción táctil.

El habitáculo recurre a la piel, las microfibras, el aluminio y el carbono, creando una atmósfera contemporánea. Los elementos high-tech combinan entre sí las piezas que evocan la competición y las que hacen referencia a la herencia Alpine. Por ejemplo, el tirador de apertura de la puerta retroiluminado contrasta con el guarnecido de piel adamascada de color negro, subrayado de pespuntes de color blanco, que acolcha las contrapuertas. Los asientos reflejan también este juego de contrastes creador de dinamismo. Presentan un estilo "baquet" e integran un arnés con hebilla de aluminio inspirado en la competición. La piel acolchada que los cubre se combina con un tejido de microfibra sensual a la vez que tecno.

El piloto dispone ante sí de una pantalla TFT (Thin Film Transistor) personalizable con toda una serie de instrumentos. Los dos pedales y el reposapiés de aluminio llevan tres triángulos estampados que evocan las cumbres alpinas. El volante de tres radios, también de aluminio, está dotado de una gran llanta cubierta de piel de color negro pespunteada. Rodeado de las palancas de selección de marchas, incluye un sugerente botón «Sport». Los mandos principales están realzados y disponen de una retroiluminación de color «azul Alpine» que ilumina también el centro de los aireadores.

En el centro, la consola se asienta sobre una estructura de aluminio bien visible y revestida de cuero y parece flotar dentro del habitáculo. Da cobijo a la tablet táctil multimedia así como a un cronómetro circular.

El mando «Start» está al alcance de la mano, protegido por una clavija que no ofrece resistencia ante la tentación. La explosión de los sentidos es inmimente.

Carta blanca para la pasión

Si el azul es sin duda el color emblemático de Alpine, el blanco ilumina muchos momentos felices de su historia.

Varios Alpine importantes se vistieron de blanco, como los berlinetas A110 -los llamados «opción olímpica»- que lucían una franja azul o roja sobre el blanco de su carrocería. Esta opción, disponible en el año 1968, conmemoraba el triple título del esquiador francés Jean-Claude Killy en los Juegos Olímpicos de invierno de Grenoble. También el A110 1300G, que se presentó en el Salón de París en 1970 y, en carrera, el A110 1600S n°4, victorioso en el Rallye de San Remo (Italia) en 1971. Color de las nieves perpetuas y de las cumbres alpinas, el blanco se asocia ahora al show-car Alpine Vision. Se convierte en un símbolo de renacimiento, ligereza y elegancia.

Alpine, el renacer de una leyenda

 «Construir una descendencia de la marca Alpine que Jean Rédélé lanzó en 1955 supone una emoción y una responsabilidad considerables. Para todos los equipos que participan en el proyecto, representa una oportunidad y una aventura incomparable. Alpine es la encarnación de las prestaciones combinadas con el más puro placer de pilotaje».

 

Bernard Ollivier, Director General Adjunto Alpine

La historia de Alpine es la visión de su fundador Jean Rédélé. Es la unión de la competición, el ingenio, el estilo y el sentido del comercio. Una auténtica saga repleta de encuentros e intercambio de ideas, que acaba de celebrar su 60 cumpleaños.

Tras lograr múltiples victorias al volante de su Renault “Cuatro-Cuatro” (4CV) modificado, Jean Rédélé muy pronto se percata del potencial existente para crear su propia marca de automóvil. Entendía que había espacio para un coche con un diseño innovador, equipado de una mecánica competitiva de gran difusión bajo una carrocería ligera y atractiva. Ese fue el principio técnico que presidió el diseño del A106 y dio lugar al nacimiento oficial de Alpine en 1955.

El segundo principio que desarrolló Jean Rédélé fue comercial. Se trataba de dar una dimensión internacional a su actividad mediante la cesión de licencias.

Entre 1955 y 1995, Alpine produce y vende 30.000 coches deportivos. A pesar de un paréntesis de veinte años, Alpine sigue respirando. La actividad de los antiguos trabajadores de la marca, el fervor de los clubes de aficionados y el compromiso de pilotos privados en múltiples y variadas competiciones no han dejado que decaiga. Todos han mantenido la llama Alpine y han cultivado la esperanza de verla volver. Ahora, esta vuelta ya es una realidad.

 

Un fuerte potencial de conquista

A finales de 2012, el Grupo Renault anuncia su intención de volver a lanzar Alpine. ¿Y si el sueño de volver a ver un Alpine en la carretera se hiciera realidad algún día? Aun así, debe confirmarse la intuición de que la leyenda puede volver a ocupar un lugar único y duradero en el mercado.

Tres años más tarde, el equipo Alpine está listo: intenciones estilísticas, principios fundadores, business model, ambiciones internacionales… Alpine vuelve con Alpine Vision: el show-car prefigura en un 80% el coche deportivo que se presentará de aquí a finales de 2016 para, a partir de 2017, competir en el exigente mercado de las berlinas de competición premium.

Un 50% de crecimiento de aquí a 2020 en el mercado de los deportivos premium

El segmento de los deportivos premium (coupés y roadsters deportivos) representa del orden de 200.000 vehículos al año en el mundo. Se trata de vehículos que se distinguen por su nivel de prestaciones, su grado de expresividad y el atractivo de su marca. Estos coches dedicados al placer suponen mucho para la imagen y la rentabilidad de los constructores y concentran el saber hacer automovilístico más avanzado para complacer a una clientela entendida.

Geográficamente hablando, las ventas de deportivos premium se reparten del siguiente modo: un 40 % en Norteamérica, un 35 % en Europa, un 15 % en Asia y un 10 % en el resto del mundo. En Europa, el 30 % de los clientes residen en Alemania, el 30 % en el Reino Unido y el 7 % en Francia. Independientemente de los volúmenes, este mercado goza de una representación significativa en Suiza, en Bélgica y en Austria.

Las previsiones reconocen un potencial de expansión para este mercado del orden de un 50 % de aquí a 2020. Esto se debe a que es un mercado de oferta, sensible al efecto novedad incluso en los mercados más maduros, y también a que la demanda se va a intensificar en la mayoría de los mercados emergentes. Desde hace unos diez años, la demanda lleva a las marcas a definir un posicionamiento cada vez más elaborado.

 

La alternativa Alpine

«Con Alpine, el objetivo es satisfacer a una clientela que busca sensaciones de conducción de alto nivel y un estilo que les proporcione prestigio dentro de un ambiente elegante. Los clientes a los que se dirige prestan especial atención a la historia y a la cultura de las marcas. Alpine les ofrecerá una alternativa única y legítima, en consonancia con sus deseos».

Eric Reymann – Director de Planificación Producto Alpine

 

En este mercado, los modelos de marcas ultraespecializadas conviven con los sellos de grupos generalistas. Alpine representará una alternativa en los dos criterios que segmentan el mercado: las prestaciones y la expresividad. Alpine pretende ocupar un lugar específico, en línea con sus genes y su leyenda.

Alpine se inspira en los valores de sencillez y de modernidad que impulsó su fundador visionario, así como en sus genes, nacidos de la competición.

-          Desde el punto de vista técnico: la ligereza y la agilidad se anteponen a la potencia pura.

-          Desde el punto de vista estético: además de ofrecer un alto rendimiento, los coches han de ser bonitos. La elegancia, el ingenio e incluso el instinto se unen en una mezcla tremendamente eficaz.

-          Desde el punto de vista humano: la confianza en el talento de las personas es lo más valioso. Alpine es una familia de colaboradores, ingenieros, pilotos y mecánicos que no escatiman esfuerzos para conseguir unos resultados que superen las expectativas.

 

-          Desde el punto de vista deportivo: Alpine es «David contra Goliat». Las ganas de medirse frente a los más grandes es un motor de excelencia.

-          Desde el punto de vista comercial: Alpine siempre ha representado a Francia en el extranjero, en especial con su imagen de competición e industrial. Muestra así su voluntad de pensar a lo grande y desarrollarse fuera de las propias fronteras y la de mantener un contacto directo con los clientes.

Estos valores son los que guían al nuevo equipo Alpine, que trabaja en el desarrollo del futuro coche de serie. El primer Alpine recogerá varias ambiciones: cumplir con las expectativas de los apasionados tanto como de los amantes de la belleza, hacerse un hueco en un segmento exigente y con códigos propios y, por último, abrirse camino en los cinco continentes.

 

La fuerza del Grupo Renault

Para hacer que Alpine renazca, crear su primer modelo emblemático y preparar un plan de conquista internacional, el Grupo Renault moviliza lo mejor de su saber hacer. Inmersa desde hace varios meses en una aventura inédita, Alpine vive y se organiza de manera ágil e independiente, respaldada por la fuerza de los profesionales del Grupo Renault.

Obviamente, Alpine cuenta con el saber hacer del grupo en materia de chasis, de motores y de puesta a punto. La experiencia de los «brujos» de Renault Sport y de los equipos que desarrollan la F1 se pone a contribución para diseñar un auténtico Alpine. Lo mismo ocurre con las funciones de apoyo del Grupo Renault.

Por último, se confiará la fabricación del coche de serie a la fábrica de Dieppe modernizada. Esta fábrica con aires de taller «a medida» contará con un plantel de proveedores seleccionados por su perfil en alta tecnología o premium.

 

«Al finalizar el año 2016 desvelaremos el deportivo de serie con firma de "A con flecha”. La berlineta del siglo XXI se empezará a comercializar en el segundo trimestre de 2017 hasta llegar a los cinco continentes. Estamos impacientes».

Arnaud Delebecque – Director de la Gama Comercial Alpine

 

Un poco de historia

 

Cifras de producción de Alpine de 1955 a 1995

 

Unidades producidas en Francia                                         

 

A106   251                  (1955-1960)

A108   236                  (1960-1962)              

GT4        112               (1963-1965)

A110   7579                (1961-1977)

A310 4 cil.      2340                (1971-1976)

A310 V6         9276                (1976-1984)

GTA    1509                (1984-1989)

GTA Turbo     4545                (1985-1990)

A610   818                  (1990-1995)

 

Total                       26.666

 

Unidades producidas bajo licencia en el extranjero

 

BRASIL (INTERLAGOS)                    822   (1962-1966)

ESPAÑA (FASA)                               1904   (1963-1978)

MÉXICO (DINALPIN)                         693   (1964-1972)

BULGARIA (BULGARALPINE)          35   (1967-1970)

 

Total                                                  3454

 

Vehículos de competición

 

Sport Prototipos                     Monoplazas

Prototipo 4 cilindros en línea            17        Fórmula Escuela        12

Prototipo 8 cilindros en V       8        Fórmula de Promoción (FF y FR)     19

Prototipo 6 cilindros en V     12        Fórmula 3       28

Total   37        Fórmula 2          9

                        Fórmula 1       2

 

                        Total   70

 

Palmarés deportivo

Prototipos

1963:   CAMPEÓN DE FRANCIA SPORT PROTOTIPOS (J. ROSINSKI / M63)

1964:   CAMPEÓN DE FRANCIA SPORT PROTOTIPOS (R. DELAGENESTE / M64)

1974:   CAMPEÓN DE EUROPA DE MARCAS (A. SERPAGGI / A441)

1978:   VICTORIA EN LAS 24 HORAS DE LE MANS (D. PIRONI - J.P JAUSSAUD / A442 B)

 

Monoplazas

1964:   CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (H. GRANDSIRE / P64)

1971:   CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (P. DEPAILLER / A360)

1971:   CAMPEÓN DE FRANCIA FÓRMULA RENAULT (M. LECLÈRE / A361)

1972:   CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (M. LECLÈRE / A364)

1972:   CAMPEÓN DE EUROPA F3 (EQUIPO ALPINE / A364)

1972:   CAMPEÓN DE EUROPA DE FÓRMULA RENAULT (A. CUDINI / A366)

 

Rallycross

1977:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. Ragnotti / A310 V6)

1977:   CAMPEÓN DE EUROPA (H. Grünsteidl / A310 V6)

1978:   CAMPEÓN DE FRANCIA (B. Saby / A110)

1979:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.P. Beltoise / A310)

Rallyes

1967:   CAMPEÓN DE ESPAÑA (B. Tramont / A110)

1968:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.C. ANDRUET / A110)

1968:   CAMPEÓN DE ESPAÑA (B. Tramont / A110)

1969:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. Vinatier / A110)

1970:   CAMPEÓN DE EUROPA (J.C. ANDRUET / A110)

1970:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.C. ANDRUET / A110)

1970:   CAMPEÓN DE BULGARIA (I. Tchubrikov / A110)

1970:   CAMPEÓN DE RUMANÍA (G. Puiu / A110)

1971:   CAMPEÓN INTERNACIONAL DE RALLYES (EQUIPO ALPINE / A110)

1971:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.P. NICOLAS / A110)

1971:   CAMPEÓN DE BULGARIA (I. Tchubrikov / A110)

1972:   CAMPEÓN DE FRANCIA (B. Darniche / A110)

1972:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. Hubacek / A110)

1973:   CAMPEÓN DEL MUNDO (EQUIPO ALPINE / A110)

1973:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.L. THÉRIER / A110)

1973:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. Hubacek / A110)

1974:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. Henry / A110)

1974:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. Hubacek / A110)

1974:   CAMPEÓN DE POLONIA (B. KRUPA)

1975:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. HENRY / A110)

1975:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. HUBACEK / A110)

1975:   CAMPEÓN DE HUNGRÍA (A. FERJANCZ)

1976:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. Hubacek / A110)

1977:   CAMPEÓN DE FRANCIA (G. FREQUELIN / A310)

1980:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. RAGNOTTI / R5 ALPINE)

1995:   CAMPEÓN DE FRANCIA VHC (J.C. RÉDÉLÉ / A110)

 

Y más de mil victorias conseguidas por pilotos amateurs en las pruebas de los campeonatos nacionales y regionales en rallyes, carreras en cuesta y slaloms.

 

El Col de Turini, cima de las hazañas de Alpine

 

Para los rallymen, el Col de Turini probablemente represente lo que el Cabo de Hornos para los marineros. Este peligroso y temido paso obliga a la prudencia y la humildad. En cuanto al puerto, para siempre considerada la etapa más peliaguda del rally de Montecarlo, promete convertirse en un infierno a poco que las condiciones sean adversas. En el tramo de 32 kilómetros que une Sospel a La Bollène, el destino —en ocasiones ayudado por colaboradores necesarios— se da cita con la victoria o la derrota.

Estamos en 1968. La carretera está seca, pero unos pocos espectadores amontonan nieve y la depositan en una curva peligrosa del recorrido. Aparece Gérard Larrousse con su A110, patina y choca con una roca. Alpine pierde una victoria que tenía al alcance de la mano.

En 1973, año del triunfo de Alpine en el campeonato del mundo de rallyes, Jean-Claude Andruet lucha por el primer puesto con su compañero de equipo Andersson, ambos al volante de un A110. Un pinchazo en un primer cruce de meta relega al francés al tercer puesto. En la siguiente especial, el sueco sufre el mismo percance, con lo que Andruet se le acerca a veinte segundos. En la última sesión cronometrada, los dos hombres desatan toda su energía. Finalmente, Andruet gana con solo 26 segundos de ventaja. El Turini sigue dando que hablar. Alpine consigue un triple éxito en la clasificación general del Montecarlo, con lo que da un paso decisivo para la obtención del título mundial de rallyes de 1973.

 

Las victorias de Alpine en el Turini

1968: J. Vinatier - Alpine A110 1300

1969: J. Vinatier - Alpine A110 1300

1971: O. Andersson - Alpine A110 1600

1972: B. Darniche (2 veces) - Alpine A110 1600

1973: JF. Piot - Alpine A110 1800

1976: JP. Nicolas - Alpine A310

 

 

 

Lo que comentan los “Alpinistas”

 

«Alpine es mi vida. Asistir al retorno de Alpine me llena de alegría. Creo que, de algún modo, nuestra asociación de antiguos trabajadores y los clubes Alpine de todo el mundo han contribuido a este emocionante renacer».

André Desaubry – Presidente de la Association des Anciens d’Alpine

 

«A bordo de un Alpine en los Alpes, me siento como si estuviera en un sillón en mi jardín. Con el Berlineta gané la copa de Oro de los Alpes. Esta copa premia a los pilotos que han ganado tres copas de los Alpes consecutivas, una rara distinción que tengo el honor de compartir con Iann Appleyard y Stirling Moss. Un Alpine aúna el intenso placer del pilotaje con los éxitos».

Jean Vinatier – Antiguo piloto de Alpine

 

«El renacer de Alpine es la promesa de una diversidad renovada y excitante en materia de coches deportivos ágiles y ligeros. El año pasado, tuve el privilegio de inaugurar el 23o Festival of Speed al volante del Alpine Celebration. Desde entonces, espero impaciente a descubrir el coche de serie y ver a más Alpines subir la cuesta de Goodwood».

Charles Gordon-Lennox, conde de March y Kinrara DL

 

«De joven siempre soñaba con los Alpine. Bueno, en realidad me sigue pasando, pero ahora el sueño es prácticamente una realidad tangible».

Kazunori Yamauchi – Presidente de Polyphony Digital

Creador del juego de simulación de conducción Gran Turismo



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