AutoSemanario


GT 86, el deportivo de Toyota


Especial desde Japón

La marca japonesa recupera sus raíces deportivas con el nuevo GT 86 . Con un motor naftero bóxer de 200 CV de potencia y tracción trasera llegará a nuestro país en noviembre de este año.

En Argentina y en numerosos países del mundo Toyota tiene una gran imagen de marca debido a su reconocida confiabilidad. En los últimos quince años ha consolidado su posición de prestigio por el cual, entre otras cosas, es la marca líder del mundo.

En la década del 80” y mediados de la década del 90” su imagen de calidad era acompañada de sus pergaminos deportivos. Varios campeonatos mundiales de rallys e importantes victorias en carreras de larga resistencia daban a entender que la deportividad iba a acompañar siempre a la marca.

Sin embargo, la mayoría de los japoneses (sólo Nissan ha sido la única marca que no dejo de presentar interesantes modelos deportivos) dejaron su faceta deportiva  y durante mucho tiempo vehículos como el Toyota Celica. Mitsubishi 3000 GT, Mazda RX8 o el Subaru Impreza que dejo de participar en los campeonatos del rally mundial quedaron simplemente como recuerdos de pasados años dorados.

Creemos que Toyota ha demorado demasiado tiempo en volver a tener un interesante modelo deportivo en su gama, pero como dice el refrán más “vale tarde que nunca”.

UN LEGADO DE 50 AÑOS.

Si bien el GT 86 se lanza como el único vehículo del mundo que combina un motor con cilindros horizontalmente opuestos (bóxer) montado en la parte delantera con tracción trasera, no puede presumir de ser el primero. Tal honor corresponde al Sports 800, con motor boxer de dos cilindros, que Toyota empezó a desarrollar en 1962. Desde entonces, la empresa ha acumulado un largo historial de fascinantes vehículos deportivos centrados en el conductor, con motor delantero y tracción trasera, que han cosechado tanta popularidad entre el público como éxitos en la competición. El atractivo 2000 GT, un cupé de 2.0 litros con seis cilindros en línea, expuesto por primera vez en el Salón del Automóvil de Tokio de 1965, ayudó a consolidar la reputación de la empresa en todo el mundo como fabricante de vehículos deportivos.

Lanzados en 1971, los primeros Celica incorporaban transmisiones de tracción trasera, y fueron elogiados por los amantes de los vehículos deportivos por su agilidad. Las cuatro generaciones del Supra contaban con motores de seis cilindros en línea y tracción trasera. Además, el MR2, presentado en 1984, se ganó la fama, bien merecida, de ser uno de los coches de carreras más manejables de la historia. No obstante, con su reputación de ofrecer pura emoción y encarnar la esencia del placer al volante, el Corolla Levin AE86 es la inspiración del nuevo Toyota GT 86.

El motor delantero del Corolla Levin AE86, su tracción trasera, sus dimensiones compactas, su peso ligero, su equilibrio impecable y su excelente relación entre potencia y peso, lo convirtieron en la elección indispensable para rallys y conducción en circuitos mientras duró su producción, de 1983 a 1987.

Tuvimos un primer contacto con el nuevo GT 86 dando varias vueltas en el circuito Fuji Speedway. La mejor manera para comprobar a un vehículo que quiere demostrar sus mejores dones del lado de la deportividad, ofreciendo un placer de conducción  que será bendecido por cualquier persona que se ponga en contacto con la nueva estrella japonesa. Lamentablemente con una lluvia persistente durante el día de prueba no pudimos explorar todo el potencial disponible del vehículo, pero varias vueltas en el circuito dejaron claro que se trata de un automóvil capaz de brindar un gran placer de manejo.

Concebido para potenciar los atributos esenciales de los vehículos deportivos clásicos, da forma al auténtico placer al volante, mediante respuestas precisas e instantáneas a la más mínima insinuación del acelerador o movimiento del volante, para quienes conducir es más una pasión que una necesidad.

Con una carrocería baja y muy aerodinámica perfectamente adaptada a los avances de ingeniería que incorpora el modelo, el nuevo GT 86 está basado en una plataforma completamente nueva. En lugar de recurrir a un motor pesado y de gran cilindrada para conseguir sus prestaciones, Toyota recupera sus raíces deportivas con la única combinación del mundo de un motor de gasolina ‘boxer’ compacto, horizontalmente opuesto, y elevado régimen de giro y montado en la parte delantera, junto con una tracción trasera.

Este formato de motorización único combina el diseño de cuatro plazas más compacto del mundo con un peso ligero, y un bajo centro de gravedad, para conseguir la mejor relación posible entre la potencia y el peso. Estos atributos confieren al modelo unas prestaciones vivas y accesibles y unas atractivas capacidades dinámicas fáciles de explotar, con un mínimo de electrónica y un nivel máximo de placer de conducción.

PLACER DE CONDUCCION.

Con una longitud de 4.240 mm, tan solo 1.285 mm de altura y una distancia entre ejes de 2.570 mm, es el vehículo deportivo de cuatro plazas más compacto del mundo.

Tanto el motor como la posición del conductor se han colocado lo más abajo y atrás posible, para optimizar el equilibrio y conseguir que tenga una distribución del peso casi perfecta (53:47). Los cuatro cilindros del motor boxer montado en la parte delantera se combina con la posición de conducción más baja de todos los vehículos de producción Toyota para lograr  un centro de gravedad particularmente bajo, con solo 460 mm.

El GT 86 saca el máximo provecho de su mínima masa, la falta de inercia, comparable con la de un supercoche, y el bajo centro de gravedad con una suspensión delantera McPherson y trasera de doble triángulo, y unos frenos de grandes discos ventilados en las llantas delanteras y traseras de 17”, para que los conductores puedan disfrutar su manejo excepcionalmente ligero, su agilidad dinámica y su aplomo en las curvas. Estas características las pudimos apreciar en el circuito de competición, en Japón.

MOTOR BOXER CON 200 CV.

El motor de naftero de 2.0 litros con aspiración natural del GT 86 es el resultado del desarrollo conjunto de Subaru y Toyota, que han sumado su experiencia técnica y su pasión compartida por los vehículos deportivos. Sobre la base del motor boxer de cuatro cilindros y 1.998 cm3, horizontalmente opuestos, de Subaru, de nuevo desarrollo, Toyota ha incorporado su tecnología D-4S. Con dos inyectores independientes, para inyección directa y de puerto, y una elevada relación de compresión, de 12,5:1, el sistema D-4S incrementa la potencia y el par en un amplio abanico de regímenes del motor, sin sacrificar la eficiencia de combustible ni el rendimiento medioambiental.

Con unos valores gemelos de diámetro y carrera, de 86 mm x 86 mm, el nuevo motor desarrolla 200 CV DIN a 7.000 rpm, y un par máximo de 205 Nm a 6.600 rpm, lo que confiere al GT 86 una respuesta enérgica y estimulante, especialmente a altas revoluciones, no tanto a bajo régimen.

El se puede combinar con una transmisión manual de seis velocidades o con una transmisión automática de seis velocidades. La transmisión manual ofrece un cambio rápido y preciso, gracias a la espléndida acción de una palanca de tacto agradable y corto recorrido, mientras que la transmisión automática se puede controlar mediante unas levas deportivas montadas en el volante.

La potencia se distribuye a las ruedas traseras mediante un diferencial de deslizamiento limitado, que optimiza la tracción y el agarre en cualquier condición de conducción. Además, los sistemas de seguridad ABS y VSC  (control de estabilidad) conmutable del GT 86 se han ajustado específicamente para combinar la estabilidad dinámica al límite del rendimiento del vehículo con una interferencia mínima de sistemas electrónicos en la pureza de la experiencia de conducción.

INTERIOR DEPORTIVO.

El habitáculo, totalmente centrado en el conductor, recrea la esencia de la conducción de vehículos deportivos a través del análisis detallado de la ergonomía y la funcionalidad de los distintos elementos con que interactúa el conductor. Las superficies de los respaldos y los asientos están diseñadas para ofrecer un soporte óptimo ante las fuerzas delanteras, traseras y laterales debidas a la aceleración. Por otra parte, el diseño del asiento delantero no solo tiene en cuenta el confort, sino que también impide que los codos interfieran con el manejo de la palanca de cambio.

El volante tiene un diámetro de apenas 365 mm, el más pequeño montado en un vehículo de la marca, y su acabado ha sido desarrollado a partir de las aportaciones de conductores de pruebas, para ofrecer un mejor comportamiento de la dirección y un agarre máximo.

Articulado alrededor de un gran tacómetro, el panel de instrumentos con tres indicadores ha sido diseñado prestando una especial atención a la disposición de los mismos, las marcas y la tipografía, y garantizando una visibilidad y una legibilidad óptimas, a primera vista, durante la conducción deportiva. La dedicación del habitáculo al conductor se refuerza mediante el acabado con efecto de carbono, un forro del techo negro deportivo, tapicería con costuras rojas, palanca de cambios al estilo de aviación y pedales ligeros de aluminio.

El nuevo GT 86 se comercializara a mediados de año en Europa a un valor promedio de 30.000 Euros.  Subaru tiene su versión BRZ del mismo modelo y Scion, la marca joven del Grupo Toyota para Estados Unidos, también tendrá su variante del GT 86.

Por el momento, no ha sido anunciado el precio para nuestro país, pero la compañía quiere traerlo en el segundo semestre de este año.

Por último, el hecho más interesante es que por fin Toyota vuelve a tener un vehículo deportivo y accesible.



sep

blog comments powered by Disqus