AutoSemanario


3 claves para salvar a tiempo la pintura del auto tras un accidente


Tras un siniestro, accidente o marca, la mejor manera de evitar que las consecuencias empeoren es llevar el auto a un taller profesional. Los expertos no sólo cuentan con los conocimientos necesarios, sino que también pueden reparar los daños con productos especiales y el equipamiento adecuado. 
Cuanto mayor y más profundo sea el daño, más rápida debe ser la respuesta.  Para evitar que una leve imperfección se convierta en un daño grave, la prioridad es examinar los desperfectos de la pintura meticulosamente y tener en cuenta las siguientes recomendaciones:  
1. Acudir a talleres certificados
Es conveniente elegir proveedores de servicios en carrocería y pintura certificados que garantizan excelentes resultados en la reparación. Es importante que trabajen con profesionales capacitados y con productos de repintado automotriz de calidad, ya que el accidente hará que la pintura pierda su protección original. 
Es ideal que el taller trabaje con pinturas que permiten un acabado más fácil, económico y rápido. Es el caso de la Línea 90 Base Agua de Glasurit que posee un excelente poder cubritivo, reduce casi un 90% en lo que se refiere a los disolventes frente a las pinturas convencionales, es eco-eficiente y cumple con las leyes medioambientales más exigentes y es seguro, ya que utiliza las habituales técnicas de aplicación.
2. Revisar toda la superficie del auto antes de llevarlo al taller
Antes de dejar el auto en un taller mecánico para realizar las reparaciones, se debe evaluar si no hay otras marcas que puedan llevar a futuros puntos de corrosión. 
Hacer esta revisión previa es importante, ya que además permite detectar la suciedad acumulada que puede llegar a dañar la pintura de forma permanente y hasta oxidar la superficie.  Para evitar manchas permanentes, se deben secar las superficies con toallas suaves o trapos de gamuza y recordar que las luces no deben limpiarse con productos abrasivos o con alcohol. 
Siempre hay que tener en cuenta que mantener la pintura en buenas condiciones puede ser una excelente estrategia para evitar la devaluación del auto a la hora de ponerlo en venta.
3. No intentar arreglar el daño sin la ayuda de un experto
Evitar arreglar los daños leves sin la ayuda de profesionales. Si no se realiza un mantenimiento periódico adecuado de la pintura, perderá brillo y resistencia a las influencias externas. 
Luego de un viaje, es fundamental remover derrames de combustible, insectos y excrementos lo más pronto posible para interrumpir el ciclo de penetración de sus componentes y lavar el exterior con abundante agua fría o cálida y limpiadores neutros. Pulir o aplicar cera sin lavar la superficie, utilizar agua caliente y esponjas abrasivas o usar los mismos productos con los que limpiamos la casa o la ropa pueden  decolorar y manchar la superficie y hasta causar daños a largo plazo. Algunos compuestos químicos (solventes, queroseno, alquitrán de asfalto, salitre o agua de mar) pueden causar daños y que la temperatura de la superficie del vehículo puede llegar a los 60°C y hasta acelerar el proceso que causa daño.  
Por: Pablo Provera, Coordinador de Marketing de BASF para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia
Tras un siniestro, accidente o marca, la mejor manera de evitar que las consecuencias empeoren es llevar el auto a un taller profesional. Los expertos no sólo cuentan con los conocimientos necesarios, sino que también pueden reparar los daños con productos especiales y el equipamiento adecuado. 
Cuanto mayor y más profundo sea el daño, más rápida debe ser la respuesta.  Para evitar que una leve imperfección se convierta en un daño grave, la prioridad es examinar los desperfectos de la pintura meticulosamente y tener en cuenta las siguientes recomendaciones:  

1. Acudir a talleres certificados
Es conveniente elegir proveedores de servicios en carrocería y pintura certificados que garantizan excelentes resultados en la reparación. Es importante que trabajen con profesionales capacitados y con productos de repintado automotriz de calidad, ya que el accidente hará que la pintura pierda su protección original. Es ideal que el taller trabaje con pinturas que permiten un acabado más fácil, económico y rápido. Es el caso de la Línea 90 Base Agua de Glasurit que posee un excelente poder cubritivo, reduce casi un 90% en lo que se refiere a los disolventes frente a las pinturas convencionales, es eco-eficiente y cumple con las leyes medioambientales más exigentes y es seguro, ya que utiliza las habituales técnicas de aplicación.
2. Revisar toda la superficie del auto antes de llevarlo al taller
Antes de dejar el auto en un taller mecánico para realizar las reparaciones, se debe evaluar si no hay otras marcas que puedan llevar a futuros puntos de corrosión. 
Hacer esta revisión previa es importante, ya que además permite detectar la suciedad acumulada que puede llegar a dañar la pintura de forma permanente y hasta oxidar la superficie.  Para evitar manchas permanentes, se deben secar las superficies con toallas suaves o trapos de gamuza y recordar que las luces no deben limpiarse con productos abrasivos o con alcohol. 
Siempre hay que tener en cuenta que mantener la pintura en buenas condiciones puede ser una excelente estrategia para evitar la devaluación del auto a la hora de ponerlo en venta.
3. No intentar arreglar el daño sin la ayuda de un experto
Evitar arreglar los daños leves sin la ayuda de profesionales. Si no se realiza un mantenimiento periódico adecuado de la pintura, perderá brillo y resistencia a las influencias externas. Luego de un viaje, es fundamental remover derrames de combustible, insectos y excrementos lo más pronto posible para interrumpir el ciclo de penetración de sus componentes y lavar el exterior con abundante agua fría o cálida y limpiadores neutros. 
Pulir o aplicar cera sin lavar la superficie, utilizar agua caliente y esponjas abrasivas o usar los mismos productos con los que limpiamos la casa o la ropa pueden  decolorar y manchar la superficie y hasta causar daños a largo plazo. 
Algunos compuestos químicos (solventes, queroseno, alquitrán de asfalto, salitre o agua de mar) pueden causar daños y que la temperatura de la superficie del vehículo puede llegar a los 60°C y hasta acelerar el proceso que causa daño.  
Por: Pablo Provera, Coordinador de Marketing de BASF para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia



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